No creemos en las casualidades. Si estás leyendo esto, tómate unos 10 minutos para leerlo. No hay agenda escondida, solo un mensaje que puede cambiarlo todo.
Antes de hablarte de los errores, tienes que saber esto: fuiste creado con un propósito, con una intención y con amor. Dios nunca te verá como un accidente, al contrario, te ve como su hijo. Él te formó y te llamó por tu nombre.
Todos, sin excepción alguna, hemos hecho cosas que nos separan de Dios. No es solamente lo que hacemos, sino es lo que somos por dentro. Y esa distancia nosotros no la podemos llenar con dinero, religión o buenas intenciones. Ese vacío que sientes, solo lo llena Dios.
En lugar de dejarnos tirado y sin esperanza ninguna, hizo lo impensable: envió a su único Hijo, Jesús, a vivir la vida que nosotros no pudimos vivir y a morir la muerte que nosotros merecíamos. Murió por ti y por mi, sin nosotros merecerlo. Esto es una evidencia de el amor inconcebible que Dios tiene contigo. Al tercer día resucitó y por eso hoy hay esperanza real de que un día estaremos con él.
La salvación no es un premio para los que se portan bien: es un regalo para los que reconocen quién es Dios y por qué lo necesitan. No tienes que arreglarte, ni ser perfecto ni ser santo antes de venir a sus pies. Ven como estás. A Dios no le importa cómo estés; le importa que su hijo haya regresado a casa. Tú solo entrégate a él y él hará el trabajo de transformarte; conviértete en su vasija; él te dará forma nuevamente y resplandecerás como nunca antes.
La Biblia dice que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. No es una fórmula mágica; es una decisión que puede salvar tu vida espiritual. Solo haz que esa decisión sea honesta para que entonces Jesús tenga la llave de tu corazón y el mando de tu vida. Esta decisión te librará de todo temor, angustia, depresión o de cualquier situación que estés atravesando hoy mismo.
Si quieres dar el primer paso, no necesitas palabras perfectas ni orar durante 15, 20 o 40 minutos. Solo con un corazón dispuesto y rendido ante sus pies, Dios responde y obra milagros. Puedes hablarle a Dios en tus propias palabras; no hay un guión y no hay que ensayar para orar, pero si no sabes cómo empezar, por aquí te dejamos esta oración que la puedes hacer tuya:
"Señor Jesús, reconozco que te he necesitado toda mi vida sin saberlo. Perdona mis errores. Tengo la certeza de que moriste por mí y de que resucitaste sin que yo lo mereciera. Señor, sé que mi futuro está en tus manos y por eso hoy te entrego todo lo que soy: mi alma, mis deseos, mis metas y mis pensamientos. Líbrame del camino del mal, para que cada día sea más como tú y pueda ver tu gloria resplandecer en mi vida. Sé mi Señor, sé mi Salvador y sé mi ayudador; transforma mi corazón y todo lo que soy. En tu dulce nombre he orado. Amén."
Si verdaderamente hiciste esta oración con un corazón genuino, entregado y humillado, tengo la certeza de que algo real acaba de cambiar en tu vida, aunque aún no lo sientas. Con mucho amor y cariño, Somos1 te dejará una miniguía que te ayudará a seguir sus pasos y a caminar con Él:
Primero, empieza a leer la Biblia; si tienes alguna pregunta, solo recurre a ella y encontrarás la respuesta.
Te recomendamos empezar por el Evangelio de San Juan. ¿Por qué? San Juan revela de forma directa y profunda la identidad de Jesús, manteniendo un lenguaje más reflexivo y resultando muy adecuado para los principiantes.
Abrir la BibliaCuéntanos, oremos junto a ti
No tienes que recorrer este proceso por tu cuenta. Tienes una familia en Cristo que te apoya y cree que Dios sigue siendo el mismo hoy, mañana y por los siglos. Escríbenos y estaremos orando por ti.
Enviar una peticiónBusca una iglesia local
Encuentra una comunidad cristiana que crea en la Biblia, donde puedas crecer, te sientas más cómodo para aprender más de su palabra y seas acompañado en tus momentos difíciles.
Gracias por tomarte el tiempo para leer este mensaje. Ese tiempo que "gastaste" puede ser el mejor que hayas invertido en tu vida.
CON MUCHO CARIÑO, SOMOS1 MÚSICA
"Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera."
— JESÚS · JUAN 6:37 ( RVR1960 )